Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Meningitis buenas y malas.

meningitis

¿Qué es la meningitis?

Es una inflamación de la capa que recubre el cerebro y la médula espinal (meninges). La palabra meningitis asusta al más valiente, a los pediatras, también. Hoy vamos a repasar algunos conceptos.

Existen dos tipos que nada tienen que ver el uno con el otro en cuanto a origen, tratamiento, evolución y pronóstico, como veréis a continuación.

  • Las meningitis bacterianas son las malas de la película. Las malas, malísimas. Están producidas por unas bacterias que se pueden encontrar en la garganta de muchos niños pero que en un momento determinado salen de su “hábitat natural” y producen la infección. Las más frecuentes son el Haemophilus, el Meningococo y el Neumococo.
  • Las meningitis víricas son las que llamamos las “buenas”. Las producen los virus. Los síntomas son más leves, por lo general, no tienen complicaciones ni secuelas y no se tratan con antibióticos.

¿Qué síntomas tienen?

Pues como casi todo en pediatría depende de la edad.

En los más pequeños y lactantes, pueden manifestarse con fiebre (recordad: toda fiebre en lactante menor de 3 meses es motivo de consulta en el mismo día), decaimiento, llanto irritable o quejumbroso, vómitos y rechazo de las tomas. Como veis, síntomas bastante inespecíficos.

En los niños más mayores presentan dolor de cabeza, en la mayoría de las veces intenso; vómitos, fiebre y rigidez de nuca. Los niños, impresionan de gravedad, sin actividad, sin querer jugar…

¿Cómo sé si tiene rigidez de nuca?

Si le pedimos al niño que se mire el ombligo, este será incapaz de flexionar el cuello; las meninges que recubren la médula espinal están tan inflamadas que esa flexión hacia adelante resulta imposible. Si está tumbado en la cama, al poner la mano debajo de su cabeza e intentar doblarla, no podremos, nos ofrecerá resistencia. Esto es lo que los médicos denominamos signos meníngeos positivos.

Los niños cuando tienen fiebre, en ocasiones, hacen una “falsa”-rigidez de nuca. Lo ideal es hacer esta maniobra cuando el niño está sin fiebre y relajado. Si el niño está tenso, también hará una rigidez voluntaria.

Los primeros signos meníngeos que yo exploré de estudiante, hace ya bastantes años, estaba tan concentrada en ver si flexionaba o no el cuello, que me olvidé del niño asustado y aterrorizado que tenía delante. Por lo que el niño ofrecía resistencia, claro. Tenía miedo. Puro instinto de supervivencia.

“Tranquiliza al niño, háblale con dulzura y mientras lo haces, le exploras”- aprendí rápidamente.

Cuando la bacteria además de inflamar las meninges, invade la sangre, puede producir lo que llamamos una sepsis. En estos casos, dependiendo del gérmen, pueden presentar unas manchas llamadas “petequias” de color rojo vino en la piel, inicialmente pequeñitas pero que con el paso de las horas van aumentando en número y en tamaño.

petequias

Ojo: cualquier mancha rojiza que le salga a tu hijo en estas circunstancias, has de presionar sobre ella, estirar la piel que la rodea; si desaparece y clarea, no es preocupante, aunque conviene consultar. Si a pesar de estirar la piel, la mancha sigue ahí con ese color rojo vino, entonces estamos hablando de “petequias” y es motivo de consulta urgente. Pocas situaciones urgentes de verdad hay en pediatría, esta, es una de ellas. No esperes.

¿Cómo se diagnostica una meningitis?

Con los síntomas clínicos y con una punción lumbar.

Con una aguja gruesa se pincha la espalda, sobre la columna y se extrae líquido cefalorraquídeo. Es una técnica que asusta por el contexto en el que nos movemos, pero no debemos tenerle miedo a la prueba en sí. No suele traer mayores complicaciones más que las molestias del pinchazo.

En esta prueba nos darán bastantes datos para saber si se trata de una bacteria (meningitis “mala”) o un virus (meningitis “buena”).

¿Qué tratamiento tiene?

  • Las víricas: no necesitan antibiótico. Se van en unos días solas. Sin complicaciones.
  • Las bacterianas: iniciamos precozmente antibióticos intravenosos. La mayoría, se curan sin secuelas. En ocasiones los niños pueden sufrir complicaciones como sordera o en el peor de los casos, fallecimiento.

¿Son contagiosas?

Sí. Todas. Se transmiten a través del contacto y de las microgotitas de saliva que desprendemos al hablar. Cuando se detecta un caso de meningitis bacteriana, los contactos estrechos del enfermo, han de acudir a su pediatra para que les recete una pauta específica de antibióticos para evitar el contagio.

¿Se pueden prevenir?

La única forma de evitar, en la medida de lo posible, una meningitis y disminuir el número de casos en nuestra comunidad es LA VACUNACIÓN.

No se previenen al 100%, claro está. En medicina el 100% no existe. Actualmente, disponemos de varias vacunas eficaces:

–       Haemophilus:

Desde 1998 está incluida y financiada en la vacuna hexavalente y la pentavalente que se administran en el primer y segundo año de vida. Desde entonces las complicaciones graves por esta bacteria han disminuido en más de un 95% de los casos con respecto a la era prevacunal.

–       Neumococo:

Existen varios tipos de neumococos que producen meningitis, así como otitis, neumonías y enfermedad neumocócica invasiva (esta última especialmente agresiva incluso mortal, en algunos casos). La vacuna, Prevenar 13, cubre las 13 familias (serotipos) más frecuentes de neumococos que producen enfermedad.

Como sabéis, estuvo financiada durante algún tiempo en algunas comunidades autónomas. Otras, tuvimos la desgracia de que nunca se incluyó (nuestros gobiernos utilizaron ese dinero para otras cosas)

Actualmente y desde enero de 2015 vuelve a estar financiada en la inmensa mayoría de las Comunidades Autónomas con la pauta de 3 dosis. Aunque por poneros un ejemplo, en Madrid vacunan a todos los niños sin excepción del Prevenar 13, sin embargo, en el resto de comunidades, de momento, solamente a los nacidos a partir del 1 de enero de 2015. Es decir, los bebés que nacieron el 30 de Diciembre de 2014 tendrán que pagarse todas las dosis y los que tuivieron la suerte de hacerlo el 1 de Enero no pagarán ninguna.

Los pediatras seguimos exigiendo y luchando por incluirla de forma gratuita y sistematizada en todos los calendarios y así poder vacunar a TODOS los niños de España. Y cuando digo todos, digo todos; no  a los de las Comunidades Autónomas de siempre (este es un tema que me enciende…). Todos los niños tienen los mismos derechos ¿no? sin importar raza, religión, sexo, condición social y sin importar la ciudad donde residan ¿no?

–       Meningococo:

El meningococo presenta 13 serogrupos, siendo el B y el C los más frecuentes en los países occidentales.

Datos de España de 2011, demostraron una mortalidad de la meningitis por meningococo del 37,7 %, en 2012 del 16,6 % y del 12 % en 2013. Entre el 10 y el 30 % de los supervivientes pueden sufrir secuelas permanentes.

El meningoco C tiene vacuna y está incluida en el calendario oficial financiado. Desde su inclusión, los casos en España has disminuido de forma importante.

El meningococo B: actualmente es el agente causal de la mayoría de las meningitis bacterianas de España.

Y dado que es el más frecuente ¿existe vacuna frente al meningococo B?

Pues tengo una buena noticia y otra mala:

-La buena noticia: ¡¡ Ya tenemos vacuna, se llama Bexero!! La vacuna ha sido aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para todos los niños a partir de 2 meses de edad. Actualmente, los padres en Europa pueden adquirirla en las farmacias libremente. Hace apenas un mes, la vacuna frente al meningoco B, llegó a España. Aquí tenéis toda la información del Comité Asesor de Vacunas respecto a la vacuna y su pauta de administración.

-La mala noticia: Nuestro Ministerio de Sanidad ha decidido, contra todo pronóstico, contra la opinión de los expertos y contra todo lo que se hace en el resto de Europa, relegarla únicamente a “medicamento de uso hospitalario” por lo que ni se puede administrar a todos los niños, solo a los de riesgo, ni se puede comprar libremente en farmacias.

Esto es un despropósito y lo digo ALTO Y CLARO.

La comunidad científica pediátrica no da crédito a esta reciente decisión y creo que este tema merece un artículo aparte.

Para los que queráis saber más sobre lo que está pasando, os invito a leer el comunicado de la Asociación Española de Pediatría y su Comité Asesor de Vacunas en contra de esta y otras muchas absurdas medidas que está tomando nuestra Ministra. Cito textualmente acerca de la vacuna frente al Minengoco B:

“Las recomendaciones de este comité se resumen en la indicación de la inclusión como vacuna sistemática en los calendarios de las comunidades y ciudades autónomas y, como 2.ª opción, si esto no fuera posible, la libre disposición de la misma en las farmacias comunitarias y no como uso hospitalario para un escaso número de personas pertenecientes a grupos de riesgo.”

http://vacunasaep.org/documentos/vacunacion-meningococo-b-recomendaciones-cav-aep

Todo esto os suena, ¿Verdad? Con la vacuna de la varicela seguimos luchando por su libre venta en farmacias. Ahora, con el meningococo B, la historia se repite… ¿Hasta cuándo?

Ampliación a este artículo a fecha de hoy, 20 de septiembre de 2015: El ministerio de sanidad ha dado marcha atrás y de nuevo la vacuna frente al meningococo B vuelve a ser “bajo prescripción médica” y no “de uso hospitalario”. Es una gran noticia que celebramos también en este blog con esta entrada donde encontraréis todos los datos actualizados, pautas de administración y novedades: ÚLTIMA HORA: Vacuna frente al meningococo B en farmacias!

Conseguido!

 

 

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