Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Terrores nocturnos, pesadillas ¿Sabes la diferencia?

Pesadillas y terrores nocturnos

Los terrores nocturnos y las pesadillas forman parte de lo que los médicos llamamos “parasomnias” y se presentan en el desarrollo normal de los niños. Por tanto, primer mensaje de tranquilidad: La inmensa mayoría de las veces son normales y desaparecerán con el tiempo.

¿Qué son las pesadillas?

Son episodios desagradables y angustiosos que se producen durante el sueño REM. Se pueden presentar en cualquier momento de la noche aunque es más frecuente en el último tercio. El niño se despertará asustado, sudoroso, taquicárdico y con ansiedad. ¿Quién no ha tenido pesadillas? ¿Verdad? Además recordará todo lo sucedido al detalle incluso creerá que ha ocurrido en la vida real. Nos resultará fácil despertarles aunque lo complicado a veces es conseguir que se vuelvan a dormir por el miedo a que se vuelva a presentar.

¿Qué podemos hacer ante una pesadilla?

  • Acudir en su ayuda, por supuesto, e intentar despertarle suavemente, con palabras de cariño y caricias.
  • No le preguntes qué ha soñado, guarda tu curiosidad en el cajón, eso no le ayudará y reforzarás el miedo.
  • Si es él el que te da los detalles, yo utilizo un truco: Ridiculizar al causante de la pesadilla. Es decir, si ha soñado con un monstruo de tres cabezas que entraba por la ventana, le digo: ¡Mira, si está vestido de flamenco y está bailando una jota! – Y nos empezamos a reír las dos- y ahora seguro que bajará a la cocina y nos preparará el desayuno mientras canta la canción de Enrique Iglesias (yo quiero estar contigo, vivir contigo, bailar contigo…)– y nos reímos todavía más.

¿Y los terrores nocturnos? Son episodios de terror en fase No-REM del sueño, generalmente en el primer tercio de la noche en el que oiréis a vuestro hijo gritar de forma súbita y violenta. Cuando acudís a su habitación lo veréis con los ojos abiertos (aunque está profundamente dormido), gritando, incluso se mostrará agresivo. Las manifestaciones son mucho más llamativas que las de las pesadillas.

Si de verdad lo habéis vivido habréis comprobado que el niño está “poseído”. De hecho, al cercarte a él no es raro que te lleves un manotazo o una patada. ¡Cuidadín! El niño, a diferencia de en las pesadillas, no recordará absolutamente nada de lo sucedido lo cual te parecerá imposible porque cuando haya acabado todo, tú estarás al borde del infarto y la que no pegarás ojo serás tú recordando a “la niña del exorcista” ¿Para qué habré visto yo esa película?

Los episodios son breves, no suelen durar más de 10 minutos, aunque a ti te parezca que ha sido media noche. Es muy difícil despertarles, de hecho, está desaconsejado. Entonces ¿Qué hago antes de que los vecinos llamen a la policía?

  • Acércate con suavidad, no intentes razonar con él, simplemente has de velar por su seguridad y porque no se hagan daño.
  • No le despiertes, mantén la calma; ahora ya sabes lo que es.
  • Puedes hablarle bajito: “No pasa nada, cielo, tranquilo”. Aunque todos los libros dicen que ni ven ni oyen, parece que al hablarles suavemente estamos haciendo algo por ellos ¿no? De todos modos en las guías recomiendan: no intervenir. No hacer nada. En ocasiones nuestra intervención puede empeorar las cosas.
  • Cuando haya terminado, acuéstale nuevamente, dale un beso de buenas noches y a dormir!

Hay más probabilidad de que los tengan en épocas de estrés, de malos hábitos de sueño, de enfermedad o junto con fiebre. En mi caso, cuando alguno de mis hijos tiene fiebre, ya doy por hecho que me pasaré parte de la noche en un “ay” constante… Los gritos que dan cuando empieza el episodio me hacen saltar de la cama de un brinco.

Además, los terrores nocturnos, tienen componente hereditario, no es raro que uno de los dos padres los haya tenido durante su infancia. Mamá, desde el cariño, si lees este post “te prohíbo” airear  mis “historias para no dormir” de mi niñez…

Y para terminar recuerda que es muy importante mantener una adecuada rutina del sueño, acostarse temprano si al día siguiente hay que madrugar, evitar televisión y videojuegos antes de dormir y acostarse de una forma relajada y tranquila. Es fundamental que los niños duerman las horas necesarias para tener un sueño reparador, pero… ¿Cuánto tiene que dormir mi hijo? Ups, se ve que ese post te lo has perdido. Aquí te lo dejo, a golpe click sobre la imagen.

horas de sueño. Cuanto tiene que dormir mi hijo.

Buenas noches a todos y felices sueños 🙂

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