Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Alergia y niños ¿Qué debo saber?

Parece que nos despedimos del invierno definitivamente y le damos paso a la primavera y como es costumbre en estas fechas, nuestras consultas se llenan de niños con múltiples síntomas que podrían ser una alergia y padres con infinidad de dudas al respecto. Hoy en Saber Vivir le hemos dedicado un ratito a despejar vuestras dudas. Aquí os dejo el vídeo: 

La pregunta estrella en la consulta de un pediatra es:

¿A qué edad se le pueden hacer las pruebas de la alergia?

Todos habréis oído aquello de “no, aún es muy pequeño para hacerle las pruebas”. Pues la realidad es que no hay edad mínima para hacerlas. Las podemos hacer a cualquier edad, lo que ocurre es que las alergias a alérgenos ambientales como son los pólenes o los ácaros no se suelen desarrollar en la época de lactantes, sino más adelante y aunque las hagamos y nos den negativas, no quiere decir que en un futuro no las vayan a desarrollar.

Las alergias alimentarias sin embargo sí se suelen manifestar en los primeros meses de vida y sí son remitidos convenientemente para hacer estudio.

Los niños no nacen alérgicos. Las reacciones de hipersensibilidad o las alergias se van desarrollando con el paso de los años, en ocasiones van sumando alergias.

Mi hijo tiene dermatitis atópica ¿eso quiere decir que va a ser alérgico?

Tu hijo tiene más riesgo de sufrir alergias, sí, pero no necesariamente las tiene que desarrollar. La dermatitis atópica severa en los lactantes pueden asociarse a alergia a la proteína de la leche de vaca o al huevo, entre otros alimentos. Es tu pediatra, en este caso, quien valorará hacer estudio antes de cumplir el año de edad. Os recuerdo el día que hablamos de ello en este link.

Estornudos nada más levantarse, moqueo continuo acuoso, picor de nariz, picor de ojos ¿será alérgico?

Pues tiene papeletas, sí. Estos son las manifestaciones típicas de las rinoconjuntivitis alérgicas. Si además es un niño de 6-7 años que cuando era más pequeño tenía dermatitis atópica, ojo, podría tratarse de un paciente que está desarrollando la “marcha atópica” pudiendo evolucionar en unos años hacia un asma: Dermatitis atópica de bebé-rinconjuntivtis alérgica a los 5-6 años y finalmente asma.

La rinitis alérgica precede en muchos casos al asma, por lo tanto aunque los síntomas sean leves, debemos consultar y tratar si es necesario. Tened en cuenta que la rinitis alérgica afecta al 25% de la población general y aunque en muchos pacientes no afecta a su calidad de vida, los hay con síntomas persistentes que sí alteran su día a día y que deben recibir tratamiento especializado.

¿Haciendo las pruebas es suficiente para saber a qué es alérgico?

Para su correcto diagnóstico es fundamental una buena historia clínica. Uno no puede ir a la consulta del alergólogo a que le hagan las pruebas de la alergia “a todo”.

  • Tú, pídemelo todo y así ya vemos- escuché yo alguna vez.

No. Desgraciadamente no es tan sencillo. ¿Tiene síntomas en primavera? ¿Hay humedad en su casa? ¿Convive con animales? ¿Hay alfombras y peluches en la habitación?¿Qué profesión tiene? ¿Hay antecedentes en la familia de alergias? ¿Síntomas tras tomar algún alimento en concreto? ¿Tos nocturna? ¿Dificultad para respirar en el campo¿ ¿Y en zonas poco ventiladas y cerradas? ¿Moqueo continuo? ¿Estornudos en salvas nada más levantarse?

Rinitis alérgica y asma ¿qué relación hay?

La rinitis alérgica y el asma son enfermedades que están muy relacionadas entre sí. El 40-50% de pacientes con rinitis alérgica tienen asma y el 80-90% de asmáticos tienen rinitis alérgica. Por tanto ante un niño que empieza con síntomas de rinitis alérgica y/o conjuntivitis debemos explorar siempre la posibilidad de que desarrolle un asma.

  En caso de que se confirme la rinitis alérgica, ¿habría solución?

Sí. Afortunadamente hoy en día con un buen estudio y con inmunoterapia (vacunas) esta marcha atópica se podría frenar. La inmunoterapia consiste en la administración de dosis crecientes de un alérgeno al que el paciente es alérgico para modificar la respuesta inmunológica frente a él y cuando se exponga de nuevo a él, el cuerpo “ya esté preparado” y no reaccione de la forma en la que lo hacía antes de estar vacunado. Es como que preparamos a nuestro cuerpo para cuando los ácaros, o el polen, vuelva a entrar en contacto con el cuerpo, este lo reconozca como “amigo” y no luche generando toda la cascada de síntomas.

Es verdad que son niños que estarán vacunándose durante años (3-5 años) de los alérgenos a los que son alérgicos pero si con ello evitamos que progrese su enfermedad, bienvenido sea. Está demostrado que la vacunación mejora el control de los síntomas y disminuye la necesidad de medicación hasta tres años después del tratamiento.

¿La inmunoterapia estaría indicado en todos los pacientes?

No. El tratamiento de elección para la rinitis alérgica además de evitar el alérgeno son los corticoides nasales que a las dosis establecidas en pediatría son seguros y efectivos.

La inmunoterapia se utilizará en pacientes concretos con rinitis alérgica moderada-grave (con o sin asma) en los que los síntomas clínicos no se controlan a pesar de las medidas estrictas de control ambiental y tratamiento farmacológico o cuando haya una afectación permanente de la calidad de vida del paciente.

¿Cómo se usan los sprays nasales?

En ocasiones nos encontramos con niños que no responden al tratamiento con corticoides nasales por un mal uso de los dispositivos o por que nadie se lo ha explicado 

  1. Antes de usar el spray: suénate.
  2. Agita suavemente el envase.

  3. Inclina la cabeza hacia delante.

  4. Sujeta el spray en posición vertical y coloca el aplicador en uno de los orificios nasales.

  5. Dirige el aplicador hacia el exterior de la nariz, hacia afuera, lejos del tabique nasal.

  6. Mientras coges aire por la nariz, aprieta una única vez el botón dosificador.

  7. Saca el aplicador y echa el aire por la boca

  8. No debemos sonarnos en los 15 minutos siguientes después.

¿A qué edad se puede empezar a vacunar de la alergia?

Los niños menores de cinco años permanecen el grupo de contraindicación relativa, excepto en el caso de alergia a veneno de himenópteros (abejas y avispas)

¿Qué puedo hacer en casa para evitar que empeore?

Las llamadas medidas de evitación.

Ácaros del polvo:

  • Disminuir la humedad de las habitaciones (<50%) , preferiblemente ambientes secos y soleados. Buena ventilación de casa y usar deshumidificadores si se necesitan
  • Edredón sintético no de plumas.
  • Lavar la ropa de la cama semanalmente a 60% y las mantas cada dos semanas
  • Tejidos de algodón.
  • No barrer. Limpieza diaria con aspirador (filtro HEPA) y trapo húmedo, y hacerlo siempre en ausencia de la persona alérgica.
  • Usar los acaricidas (sustancias físico-químicas que matan a los ácaros) en colchones, sofás, alfombras y moquetas.
  • El paciente debe estar ausente en las maniobras de limpieza, pintado, barnizado o encerado de parqué.
  • Fundas antiácaros en colchones y almohadas.
  • Evitar alfombras, peluches, estanterías con libros en el dormitorio y todo aquello que pueda acumular polvo con facilidad.
  • Usar preferiblemente estanterías cerradas con puertas, para aislar del polvo.

Para el pólen: debemos informar cuáles son los meses de polinización del pólen al que es alérgico y durante esas semanas:

  • Evitar ir al campo o excursiones al aire libre
  • Los peores días son los ventosos y soleados, es cuando más polen se concentra.
  • En el coche ventanillas cerradas, siempre.
  • No cortar el césped.
  • Utilizar gafas de sol.
  • Evitar viajar en bicicleta o moto.
  • Utilizar purificadores de aire o filtros antipolen.
  • Cerrar las puertas y las ventanas del dormitorio
  • Quitarse la ropa al llegar a casa.
  • Evitar tender la ropa al aire libre porque se podría llenar de partículas de polen.

¿Y si es alérgico a un animal doméstico?

Sientiéndolo en el alma, por el bien del niño deberíamos sacar al animal de casa y buscarle otro hogar.

Y antes de terminar os recomiendo la página respirar.org

 

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Dra. Lucía Galán Bertrand.  

www.luciamipediatra.com

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