Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Ya está con mocos ¿y ahora qué? Saber Vivir- TVE

Os escribo desde el tren de vuelta a casa tras mi colaboración semanal en TVE en el programa Saber Vivir. Hoy nos ha tocado hablar de los catarros, las infecciones respiratorias de vías altas, los mocos y la molesta tos que nos impide el descanso a niños y a padres.

Como ocurre en los programas en directo, siempre te da la sensación de que hay poco tiempo y que se te han quedado muchas cosas en el tintero, aún así, he intentado resaltar los puntos más importantes que a su vez todos los pediatras repetimos varias veces al día a las familias que acuden a consulta.

Aquí van nuestros 10 mandamientos ante un resfriado común. 

  • La media de infecciones respiratorias es entre 6-7 al año. Estas además se concentran en invierno lo que hace que nos de la sensación que el chiquillo está semana sí, semana no, malito. Es así. Y es normal. No hay que preocuparse, ni pensar que tiene bajas las defensas, ni que necesita unas vitaminas, ni que tiene una enfermedad grave. Los niños en el momento en el que pisan el colegio o la escuela infantil, se resfriarán varias veces en el invierno. Cuanto antes lo asumamos, más tranquilos viviremos todos. Por algo se les llama a los niños mocosos ¿no?
  •  La evolución natural de un catarro es: 2-3 días de fiebre, 7 días de mocos y hasta 14 días de tos. La inmensa mayoría de las veces son infecciones víricas que no necesitarán antibióticos. Así que debemos ser pacientes y saber que una vez cogen el catarro, este no se irá en dos días. Siempre os digo que la primera semana los niños suelen estar mas “achuchaítos” y la segunda ya sin fiebre  y con la tos remitiendo. Si en lugar de mejorar, empeoran, es momento de volver al pediatra. (Fiebre mantenida varios días, decaimiento, falta de energía, mal estado general, llanto irritable, dolor de oídos, tos incesante, respiración acelerada, rechazo total de la alimentación…)
  • “Lucía, dame algo para los mocos porque ya no podemos más”.- sintiéndolo mucho no hay tratamiento que elimine los mocos. No lo hay… Lo que sí podemos hacer son lavados nasales con suero fisológico o suero hipertónico cuando lo veáis muy congestionado. Si es muy pequeñito y con el lavado aun sigue “atascado” podéis aspirarle suavemente, repito, suavemente; que he llegado a ver padres que no se han llevado masa cerebral de sus hijos de puro milagro (Modo ironía ON) . En cuanto crezcan, tendremos que enseñarles a sonarse, será un antes y un después, creedme. Para ello decidles que soplen una vela echando el aire por la nariz, es más, podéis ponerle la vela encendida delante (con cuidadín, ¿eh?), le tapáis una fosa nasal y le decís que sople por la otra para apagar la vela. O del propio aire que expulsa o de los mocos modo aspersor, la vela se apagará, el niño se lo pasará pipa y además aprenderá a sonarse.
  • Del manejo de la fiebre dedicaremos un programa entero. Hasta que llegue el día podéis ampliar más información en este post que escribí en su día.
  • Los anticatarrales, mucolíticos y descongestivos no tienen eficacia demostrada en niños. Es más, en ocasiones pueden tener efectos adversos indeseables; es por ello que no solemos utilizarlos. No se recogen en ninguna guía de práctica clínica ni protocolo médico. Por lo tanto, os podéis ahorrar este dinero. Creedme cuando os digo que para nosotros es mucho más rápido “tirar” de receta y prescribir tres o cuatro jarabes que dar todas estas explicaciones cada vez. Pero debemos ser honestos y no aconsejar tratamientos que no estén avalados y que no exista evidencia científica respecto a sus beneficios. De momento este tipo de fármacos no acortan el proceso infeccioso y hasta que no se demuestre lo contrario, no los deberíamos recetar, homeopatía incluida.
  • Para aliviar los síntomas además de los lavados podemos utilizar paracetamol que es analgésico (quita el dolor) y antitérmico (baja la fiebre) o el Iburpofeno (analgésico, antitérmico y además antinflamatorio). preferiblemente empezaremos con el paracetamol puesto que tiene menos efectos secundarios. No debemos alternarlos por sistema, elegiremos o uno u otro. nada de ir cambiando del bote rosa al naranja y del naranja al rosa otra vez. En este otro post os lo contaba
  • Las dosis se dan ajustadas al peso y no a su edad. Preferiblemente con jeringuilla y no con cuchara, así no habrá riesgo de sobredosificación.
  • Debemos enseñar a nuestros hijos a estornudar y toser sobre su propio codo y no sobre las manos. En el vídeo podréis ver cómo lo hacemos. Si los niños estornudan en las manos, contagiarán fácilmente a todo bicho viviente que toquen, incluidos papás, hermanitos y abuelos. ¡Ojo!
  • “Lucía, no seas así, dame unas vitaminas o algo que suba las defensas”. Esto fue obejto de un post que aquí os dejo donde además de aprender mucho os reiréis un rato. No, lo siento, este es el post del “todo no”. Ni vitaminas, ni defensas. No está demostrado que estos productos eviten infecciones ni acorten los síntomas de los catarros. En definitiva, no hay evidencia científica de que funcionen, por lo tanto, mejor guardamos el dinero y nos lo gastamos en unas tapas al sol y así al menos, esa vitamina D nos llevamos.
  • ¿Qué puedo hacer para evitar que coja tantos resfriados e infecciones? 

-Promocionar, ayudar, respetar y acompañar en la lactancia materna desde el primer día hasta que la mamá y bebé quieran

-Lavado de manos. Enseñar a nuestros hijos a lavarse las manos varias veces al día. La inmensa mayoría de las infecciones se transmiten a través de nuestras manos.

-Evitar espacios con humo: el humo del tabaco favorece las infecciones respiratorias afectando especialmente a niños asmáticos, con bronquitis de repetición, patología pulmonar, prematuros o que hayan tenido una bronquiolitis. 

-Mantener el calendario de vacunación al día incluida la gripe en niños con factores de riesgo (en breve empezará gripe y tendréis vuestro post correspondiente). Las vacunas salvan vidas, ya lo sabéis.

Y con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho, que toca madrugar.

Prometo aprovechar las vueltas del tren a casa con estos post-resumen para los que no hayáis podido ver el programa. Aún así, si os hace ilusión escucharlo de viva voz y comprobar el buen rollo que tenemos en plató, aquí os lo dejo pinchando sobre la imagen. (A partir del minuto 20)

 

Dra. Lucía Galán Bertrand. Pediatra y escritora. www.luciamipediatra.com

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