Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Dalsy: Alertas y alarmas. Perro ladrador, poco mordedor.

Ayer por la tarde suena el teléfono; un whatsapp de mi hermano:

  • Lucía ¿te has enterado de lo del Dalsy? Por favor échale un vistazo y dime algo cuando puedas, twitter echa humo.

Yo que en ese momento estaba “peleándome” con los niños para que se ducharan y bajaran a cenar con el pijama puesto, eché un vistazo rápido al móvil.

  • ¿Pero qué ha pasado?

Efectivamente twitter y facebook ardían en llamaradas de mensajes alarmistas, noticias sensacionalistas, madres y padres indignados, asociaciones de consumidores armados hasta los dientes…

  • ¡Esto es la tercera guerra mundial!- pensé.

A continuación, quizá por deformación profesional, decidí mantener unas horitas en tela de juicio toda esta explosión informativa que chocaba frontalmente con lo hasta ahora aprendido y me mantuve en la retaguardia observando a unos y a otros y opté por buscar, como debemos hacer siempre, información de calidad antes de “encabronar” más las redes.

Eso sí, lo primero es lo primero. Apagué el móvil y nos sentamos a cenar. El pequeño examen de mates que había tenido mi hijo esa mañana era más importante que todo ese ruido twitero.

Una vez en la cama y dormiditos, me tiré en el sofá y me dispuse a leer detenida y concienzudamente toda la información que encontré, seleccionando escrupulosamente la desinformación, los copia-pegas y la información veraz. De paso mantuve enriquecedoras conversaciones con colegas pediatras como @gloria-colli,  @jramonfernandez y @jvalverde64 con los que, aparte de intercambiar información muy útil, nos echamos unas risas.

Y el resumen de lo sucedido fue este:

Ayer salta la notica de que Facua   (una asociación de consumidores) advierte de que el medicamento infantil Dalsy omite efectos secundarios en su prospecto notificándolo a la  Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AMPS)  

Por supuesto ante tales titulares de un producto que se toma hasta en la sopa en los hogares españoles, saltan todas las alarmas posibles. Curiosamente mi hija se acababa de tomar una cucharadita de aquel veneno en potencia y yo tres porque esta semana hemos compartido virus varios y me he quedado sin ibuprofeno en pastillas.

Tales efectos secundarios se atribuyen a un colorante, concretamente al E-110 llamado “amarillo anaranjado”, “amarillo ocaso” o “sunset yellow” (Qué bonito, me recordó a una paciente encantadora que tuve hace años que se llamaba Sunset, pero no era yellow, no, era más blanca que las paredes). Dicho colorante no sólo se utiliza en fármacos sino también en multitud de alimentos procesados que no deberían existir en la dieta de nuestros hijos, ni en la nuestra por supuesto, pero este es otro tema. En el prospecto del Dalsy 20mg/ml advierte de posibles reacciones alérgicas pero no de alteraciones psicomotrices como alegaba Facua.

¿Tiene el Dalsy de color naranja (20mg/ml) el colorante E-110?

Sí. Exactamente lo tiene a una concentración, según ficha técnica, de 0.1 mg/ml de jarabe.

¿Cuál es la dosis diaria máxima segura del E-110?

Pues según la EFSA (European Food Safety Authority) es de 4 mg/ kg/ día.

Los pediatras estamos muy acostumbrados a hacer reglas de tres, ¡qué sería de nosotros sin ellas! Porque todas las dosis de cualquier fármaco que damos, van ajustada al peso. Sí, esa es la razón por la que nos veis siempre con una calculadora pequeñita en mano. En nuestra especialidad no va lo de un sobre, dos sobres o media pastilla. Nosotros vamos al milímetro, somos así de tiquismiquis, qué le vamos a hacer.

Así que cogí una hoja e hice un problema de mates que bien podría resolver mi hijo mayor.

Niño llamado Pepe de 10 kilos de peso con fiebre y malestar, al que sus padres le administran Dalsy (20mg/ml) ¿Cuánto colorante E-110 está tomando la criatura suponiendo que le demos la dosis máxima de Dalsy al día?

Dosis máxima de Dalsy: 40mg/kg. Es decir, tirando por lo alto, tomará 400 mg al día de Dalsy que equivale a 20 ml de Dalsy al día. Por cierto, para tratar una fiebre damos casi la mitad de esta dosis, pero en fin, calculemos la dosis máxima.

Si en 1 ml de Dalsy hay 0.1 mg de E-110, en 20 ml habrá2 mg de E-110.

Muy bien. ¿Y cuánto es la dosis máxima de E-110 para un niño? Hemos dicho que 4 mg/kg/día, es decir, en el caso de Pepe, su dosis máxima es de 40 mg de E-110.

Hemos dicho que suponiendo que le demos la dosis máxima de Dalsy, Pepe se estará tomando 2 mg de E-110 que se aleja mucho de su dosis máxima que es: 40mg. Tanto se aleja que está tomando exactamente 20 veces menos cantidad.

Más tranquilos ¿verdad?

Tras hacer este par de reglas de tres, respiré tranquila y dejé el bote de jarabe sobre la mesita de noche de mi hija porque sabía positivamente que a las 4 de la mañana le daría de nuevo el subidón y tiritera correspondiente propia de la amigdalitis con la que está peleando ahora. Y no me equivoqué.

Entonces ¿el colorante E-110 podría provocar alteraciones psicomotrices como alteraciones de conducta o hiperactividad?

Podría en cantidades superiores a las comentadas así como otros tipos de colorantes que han sido estudiados en su conjunto y no de forma individualizada. Hay bastante incertidumbre al respecto y bastantes artículos científicos en cuanto a los efectos en la conducta de los niños tras la ingesta de colorantes que se encuentran en infinidad de productos alimenticios que consumen los niños cada día y que no deberían consumir, todo sea dicho. Sin embargo, las conclusiones no son del todo claras por lo que hasta que no se obtengan nuevos estudios parece recomendable reducir al máximo el consumo de colorantes artificiales en los niños. Algo que cae por su propio peso ¿no?

Siempre me llamó mucho la atención ver cómo se echa colorante a una buena paella; con la cantidad de ingredientes frescos y naturales que contiene ¿qué necesidad hay de que el grano sea de color “sunset yellow”?

Y a lo que vamos ¿Es seguro el dalsy?

Sí, es seguro. A las dosis recomendadas por tu pediatra, es seguro.

Moraleja: Antes de lanzar una alarma, de difundirla, de compartirla o de echar leña al fuego, vayamos a  “las fuentes del saber”, como me decía mi adorado jefe el Dr. Jover:

  • Lucía, si dudas, ve a las fuentes del saber. Busca, lee, pregunta y solo al final de este proceso podrás emitir una opinión fiable y con criterio.

 

Gracias a mi colega @angel_h_merino por toda la bibliografía que nos ha facilitado a más de la mitad de pediatras de este país que ayer noche nos pasamos un buen rato estudiando sobre este tema. Y por si alguien intenta o pretende ir más allá: No, no estamos comprados por el laboratorio.

 

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