Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

Mi hija tiene sinequias vulvares

Carla acude a su revisión de niño sano. Tiene 6 meses, es una bebé feliz que está creciendo sin problemas. A la consulta viene en brazos de sus padres y acompañada por su dos hermanos mayores, Pedro y Alejandro. Tras explorar detenidamente al bebé quien no dejó de sonreír ni un solo instante salvo cuando le exploré las caderas que hizo un esbozo de puchero, les dije a los papás.

  • Mirad, ¿veis esto?- les pregunté a los padres separando suavemente las piernas de Carla para que observaran sus genitales- ¿Veis que los labios menores están fusionados, que no se ve la entrada de la vagina?
  • ¡Ay, madre mía!- dijo su madre asustada.
  • Tranquila, tranquila. No es nada importante. No os preocupéis, se llaman sinequias vulvares. Vestidla y ahora os explico tranquilamente lo que podemos hacer.
  • Con sus hermanos fue la dichosa fimosis y ahora con Carla “la huchita”- comentó su madre.
  • Nada cariño, que lo de nuestros hijos son “los bajos”… ¿Qué le vamos a hacer? – bromeó el padre bastante más relajado que su mujer.

Las sinequias vulvares son la fusión de los labios menores, generalmente en niñas menores de 2 años. No es un defecto congénito, es decir, no se debe a una malformación al nacer ni un defecto en su desarrollo embriológico, sino que en muchas ocasiones se cierran una vez han nacido.

  • ¿Por qué se le ha cerrado? – pregunta la madre.
  • La causa no está del todo clara pero se ha relacionado con un bajo nivel de estrógenos a esas edades. También tras procesos inflamatorios locales como dermatitis del pañal. La piel de los labios menores es tan frágil e inmadura que tras una inflamación pueden llegar a fusionarse ambos labios menores.
  • Pero…¿Y cómo hace pipí?
  • Pipí hace sin problemas. La inmensa mayoría de las veces son sinequias vulvares parciales, es decir, aunque no lo veamos, hay un pequeño orificio por donde sale la orina desde la uretra al exterior.
  • ¿Se puede complicar?- pregunta esta vez el padre.
  • La mayoría de las veces son asintomáticas, es decir, las niñas ni se enteran y no tiene síntoma alguno. En ocasiones pueden tener irritaciones locales o en el peor de los casos infecciones de orina de repetición. Estaremos atentos.
  • ¿Y qué tenemos que hacer?
  • Existen varios tratamientos, pero de entrada os adelanto que si no tiene síntomas es preferible no tratar; eso sí, es importante mantener una buena higiene genital diaria, de la parte anterior de la vulva hacia atrás para no contaminar los genitales con restos de heces de la región anal. Se puede presionar levemente con la toallita o con vaselina cuando la limpiemos, poco a poco y muy suavemente. Muchas veces es una membrana muy finita que de un día para otro observaréis que se ha abierto. Hay veces que están con las sinequias durante años. Mientras estén sin síntomas, insisto, no es preciso actuar. Más adelante cuando le quitemos el pañal, empiece a montar en triciclo, bici y a “hacer el cabra” por ahí, se abrirá solo, sin enterarnos. Si nos acercamos a la edad puberal, situación excepcional, entonces sí tendremos que intervenir.
  • Y si en algún momento empieza con síntomas: picor, irritaciones, infecciones de orina… ¿Cuál es el tratamiento?
  • Existen varios aunque es controvertido. Os cuento:

-Tenemos las cremas de estrógenos que son efectivas entre un 45-75% de los casos si se aplican antes de los 3 años. Este tratamiento puede tener efectos secundarios como son crecimiento mamario o pigmentación y oscurecimiento de los genitales; efectos que desaparecerán al retirar el tratamiento.

  • Para evitar estos efectos secundarios se ha ensayado con resultados similares con cremas de corticoides (Betametasona al 0.05%) como en el caso de las fimosis. La tasa de recaída con ambos tratamientos (corticoides y estrógenos) oscila entre el 10-40%.
  • Cuando el tratamiento médico (cremas) no es efectivo o se cierran sistemáticamente, entonces se procederá a la separación manual o quirúrgica. Para evitar recaídas, en este caso se aconseja aplicar una crema de estrógenos durante 5 días tras la separación.

  • Bueno, pues ya está- dijo la madre aliviada una vez tuvo toda la información- Cuando ya lo teníamos todo claro con la fimosis, ahora las sinequias. ¡Vamos sumando cositas!
  • Que todo sea esto, querida… que todo sea esto- le dije con una serena sonrisa.

 

“Lo mejor de nuestras vidas” Editorial Planeta. 5ª edición.Lo mejor de nuestras vidas

¿Estás preparado para sentir? Un viaje por tus emociones y por las de tus hijos que no te dejará indiferente.

A la venta:

« »

© 2016 Lucía, mi Pediatra.