Lucía, mi Pediatra.

Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad.

¿Cómo transportar y conservar las vacunas compradas en farmacia?

Como hemos dicho hace unos días  en este post ya podemos encontrar la vacuna del Bexsero (Meningococo B) en farmacias con relativa facilidad tras varios meses de desabastecimiento. Es por ello que en estas semanas, nuestras consultas se han llenado de niños dispuestos a ser vacunados, tras haber estado inscritos en interminables listas de espera.

En estas últimas semanas he visto de todo: desde familias que vienen con todas las dosis juntas, hasta los que vienen sin ellas para preguntar de qué manera han de transportarla, pasando por vacunas en neveras que no enfrían o en neveras que  enfrían demasiado y al abrirlas me he topado con la desagradable sorpresa de encontrar la vacuna congelada.

Pues bien, hoy repasaremos cómo transportar y cómo conservar todo tipo de vacunas (Bexsero, Prevenar 13, Rotavirus, Varicela entre otras) dando respuesta a las preguntas que me habéis hecho en consulta estos días.

  1. ¿Compro todas las dosis a la vez y las guardo en casa?

Lo ideal es que compréis las dosis UNA A UNA. Si tenéis que poner dos dosis de Bexsero, por ejemplo, acudiréis a la farmacia minutos antes de ir al centro de salud y la recogeréis. Los mecanismos y recursos que tienen en las farmacias, garantizan el mantenimiento y la conservación de la cadena de frío de una forma mucho más fiable que la que podemos hacer nosotros en casa.

  1. ¿Todas las dosis de una misma vacuna con mismo nombre comercial son iguales?

Sí. La primera, la segunda y la tercera dosis, no importa el órden. Mismo laboratorio, misma vacuna, todas las dosis son iguales.

  1. Si decido llevarlas a casa ¿Cómo las transporto?

Si la distancia es corta (menos de una hora) y no hay temperaturas extremas, se podrían llevar en cualquier bolsa. En todos los demás casos y en general, se recomienda llevarlas en una nevera isotérmica con acumulador de frío, pero ojo, que no estén directamente en contacto con la vacuna por riesgo de congelación. Por ello recomendamos meter la vacuna a su vez en otra caja de plástico.

  1. ¿Qué pasa si se congela?

Se pierde la vacuna. Al igual que si la olvidamos en el salpicadero del coche, en el asiento de atrás o si paramos a tomar algo antes de llegar a casa y le da el sol durante más de media hora. Así que, de la farmacia a casa.

  1. Yo prefiero tener todas las dosis en casa y así evito el riesgo de quedarme sin alguna ¿Cómo las guardo?

En nevera. Mucho cuidado con ponerlas al final de la nevera, se pueden congelar. Tampoco se aconseja guardarlas en la puerta ya que al abrir y cerrar la nevera, estarán más expuestas a la temperatura exterior. Lo más recomendable es ponerla en un estante central. La temperatura a la que deben permanecer es: +2 y +8º. Así que revisad la temperatura de la nevera para no llevarnos sorpresas.

  1. ¿Cómo las llevo al centro de salud?

De la misma manera en que las has llevado de la farmacia a casa. Y solamente la dosis que le vas a administrar. Si la distancia de tu casa al centro de salud es corta, como hemos dicho, no es necesario llevar la nevera. Eso sí, una vez llegues allí, entrega la vacuna al personal sanitario. No es raro que llevemos retraso en la consulta y en ocasiones, por no querer molestar, no nos decís nada y lleváis esperando demasiado tiempo con vacuna en mano.

Cuatro cosas más que debéis saber al comprar vacunas:

  • No se deben exponer al sol. Hay muchos medicamentos, entre ellas las vacunas, que pierden efectividad al incidir la luz solar sobre ellos. Por ello deben guardarse en oscuridad. No las saques de la caja.
  • Antes de comprarlas revisa la fecha de caducidad, sobre todo si compras varias dosis. Calcula los tiempos. No es raro que al ir a poner la última dosis tras meses guardada en nevera, nos demos cuenta que está caducada. Si la fecha de caducidad es diciembre de 2016, el último día de su administración será el 31 de diciembre de 2016.
  • Toda vacuna debe ser administrada en un centro sanitario, las vacunas orales (rotavirus) también. Aunque en tu profesión estés aburrido de poner inyectables o prefieras darle tú la vacuna del rotavirus directamente en la boca en un ambiente tranquilo como es su casa, no lo hagas. Ante una eventual reacción adversa debes estar en un centro sanitario que garantice la atención de tu hijo.
  • Y por último recuerda que las vacunas han salvado y seguirán salvando millones de vidas en el mundo.

Fuentes: Comité Asesor de Vacunas (CAV) que os invito a seguir y consultar ante cualquier duda. Ellos son los expertos y son los que nos mantienen informados a todos.

 

“Lo mejor de nuestras vidas” Editorial Planeta. 5º edición. Lo mejor de nuestras vidas

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