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Otitis del verano: la famosa “otitis del nadador”

Si hay algo muy típico del verano, además de los mosquitos y las chanclas perdidas, son las consultas por dolor de oído (otalgia)

Y muchas veces la escena es esta:

“Lleva varios días en la piscina y hoy se ha despertado llorando porque le duele el oído”.

Y enseguida pensamos: otitis.

En verano vemos con frecuencia la famosa otitis del nadador, cuyo nombre médico suele ser otitis externa.

¿Qué es la otitis del nadador?

La otitis externa es una inflamación —y a veces infección— del conducto auditivo externo, la parte del oído que va desde fuera hasta el tímpano.

La humedad mantenida, los baños repetidos, la maceración de la piel del conducto o incluso manipularlo demasiado pueden favorecerla.

No es que la piscina “cause” por sí sola la infección. Es más complejo, pero puede predisponer.

¿Cómo suele dar la cara?

Puede aparecer:

  • Dolor de oído.
  • Sensación de oído tapado.
  • Molestia al masticar.
  • Picor.
  • A veces secreción.

Y una pista muy típica:

Duele al tocar la oreja.

Mover el pabellón auricular o presionar delante del oído puede molestar muchísimo.

Eso orienta.

Otitis externa y otitis media no son lo mismo

Y esto es importante.

Otitis externa (“del nadador”)

Afecta al conducto auditivo externo.

Se relaciona más con humedad y baños.

Suele doler mucho.

Habitualmente sin fiebre.

Otitis media

Afecta al oído medio. Es más profunda. 

Suele ir más ligada a infecciones respiratorias, mocos y catarros.

No tiene relación con el baño y el tratamiento es diferente. En las otitis externas el tratamiento consiste en gotas óticas y en las otitis medias son antiinflamatorios orales y en muchos casos antibióticos orales. 

Por eso no todo dolor de oído en verano es “por la piscina”.

A veces no es otitis

Y esto tranquiliza saberlo.

Puede doler un oído por:

  • Agua retenida.
  • Tapón de cera.
  • Irritación.
  • Cambios de presión.
  • Dolor referido (por garganta, por ejemplo).

No todo dolor es infección.

¿Qué NO hacer si le duele?

❌ No meter bastoncillos.

Irritan y pueden empeorar el problema.

❌ No echar gotas por tu cuenta si no sabes qué está pasando.

❌ No usar antibióticos guardados “de la otra vez”.

Conviene consultar si:

  • Dolor intenso.
  • Le despierta por la noche.
  • Hay fiebre.
  • Sale secreción.
  • Oye peor.
  • Dolor al tocar la oreja.
  • No mejora o empeora.

Y especialmente si es un niño pequeño.

¿Piscina prohibida si ha tenido una otitis?

No necesariamente, depende del caso.

Y esto es importante porque muchas familias creen que su hijo “ya no puede bañarse”.

No suele ser así. Lo que no debe hacer es sumergir la cabeza durante al menos una semana ya que la persistencia de la humedad en el conducto auditivo externo hará que no mejore o que incluso empeore. 

¿Quieres saber más sobre las otitis?

Porque cuando aparece el dolor de oído, las dudas llegan enseguida: ¿será una otitis?, ¿cómo sé qué tipo es?, ¿cuándo debo consultar?, ¿necesitará antibiótico?, ¿puede volver a bañarse?

En La Tribu tienes más información sobre otitis en niños, explicada de forma clara y práctica para saber qué hacer y, sobre todo, cuándo consultar.

💙 Sigue leyendo sobre otitis en La Tribu. Porque tener buena información también nos ayuda a vivir estos pequeños sustos con mucha más calma.

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