SOS, mi hijo tiene piojos

Si hay algo que activa todas las alarmas en las familias con niños en edad escolar es esa nota del colegio que anuncia que se han detectado piojos en la clase. Pero no es la única situación. También ocurre a la vuelta de un campamento de verano, tras unos días de convivencia en colonias, después de unas vacaciones con primos y amigos o cuando, de repente, vemos a nuestro hijo rascarse la cabeza sin parar.

De repente, empiezas a rascarte tú también, revisas mentalmente los últimos días y, casi con cierto temor, coges la lendrera “por si acaso”. Y entonces lo ves: un piojo moviéndose o esas pequeñas liendres pegadas al cabello.

En ese momento parece que se detiene el tiempo pero respira, porque aunque impresione, tiene solución.

¿Qué son exactamente los piojos?

Los piojos (Pediculus humanus capitis) son pequeños insectos que viven exclusivamente en el cuero cabelludo humano.

Se alimentan de sangre y necesitan el calor del cuero cabelludo para sobrevivir.

No saltan, ni vuelan.

No viven en las mascotas.

Se transmiten por contacto directo cabeza con cabeza, algo muy habitual en la infancia.

¿Cómo sé si realmente tiene piojos?

El síntoma más frecuente es el picor. Pero no siempre hay picor al principio.

Lo que debes buscar es:

  • Piojos vivos (pequeños, móviles).
  • Liendres (huevos) adheridas firmemente al cabello, cerca del cuero cabelludo.

Importante:

Las liendres vacías suelen estar más alejadas de la raíz y no significan infestación activa si no hay piojos vivos.

El diagnóstico correcto se basa en ver piojos vivos.

¿Qué hago ahora?

1️⃣ Confirmar que hay piojos vivos

Antes de empezar tratamientos, asegúrate de que realmente los hay.

Muchas veces se tratan “por si acaso” cuando no es necesario.

2️⃣ Elegir tratamiento adecuado

Actualmente existen dos grandes tipos de tratamiento:

  • Productos químicos (permetrina).
  • Productos físicos (dimeticona, siliconas que asfixian al piojo).

En los últimos años se ha descrito resistencia creciente a la permetrina en algunos países, por eso muchas guías recomiendan opciones físicas como primera línea.

Sigue siempre las instrucciones del fabricante.

3️⃣ La lendrera es imprescindible

El tratamiento sin lendrera no funciona.

Después de aplicar el producto:

  • Peina mechón a mechón.
  • Con el pelo húmedo.
  • Repite cada 2–3 días durante al menos 10–14 días.

Es laborioso. Pero es lo más eficaz.

¿Cómo se tratan?

Primero, con tiempo y paciencia. Segundo, con productos específicos de farmacia

Existen fundamentalmente dos tipos de tratamientos:

  • Con insecticidas. El más conocido es la permetrina al 1 % y, en ocasiones, el malatión. Se venden bajo muchos nombres comerciales y es conveniente leer las instrucciones de cada fabricante.

Las lociones son preferibles a los champús, ya que conviene aplicarlas un tiempo determinado, algo que con los champús generalmente no se cumple, pues a los niños enseguida les entran las prisas y nos obligan a aclararles la cabeza antes de lo que nos gustaría. Por lo que, si puedes, elige siempre la loción para aplicársela a tu hijo antes de meterlo en la ducha.

Hay que lavar el pelo con un champú normal, secar un poco con toalla y aplicar el producto extendiéndolo muy bien. Tras esperar el tiempo recomendado por cada laboratorio, se pasará la lendrera, un peine de púas muy finas y estrechas.

Si es eficaz, los piojos estarán inmóviles y se desprenderán con facilidad. Aclara con agua abundante (según el fabricante, te recomendará hacerlo con champú o sin él). 

Deja secar al aire o con toalla y no utilices el secador. En ese momento, te recomiendo una vez más la inspección visual para identificar las liendres que se hayan podido quedar y quitarlas una a una.

¡Atención! En los últimos años se ha abusado del uso de la permetrina, lo que ha traído como consecuencia que los piojos, en ocasiones, se hayan hecho resistentes a ella y no se mueran.

  • Sin insecticidas. Actualmente preferimos estos tratamientos a los anteriores, pues, al no llevar insecticidas, no hay riesgo de toxicidad ni de resistencias. Entre ellos está la dimeticona. La forma de administrarla es la misma que os acabo de explicar, pero el piojo no muere por efecto de la química, sino por asfixia.

La novedad de hace unos años fue el octanediol. Al no tener insecticidas, no genera resistencias y además ofrece un buen perfil de seguridad. El mecanismo de acción es destruir la cápsula del piojo (y parece ser que de la liendre también), por lo que el bichito muere por deshidratación.

Utilices el producto que utilices, siempre debe ir acompañado del cepillado con lendrera para retirar los piojos muertos y las liendres.

¿Hay que lavar toda la casa?

No. El piojo vive poco tiempo fuera del cuero cabelludo (24–48 horas).

No necesitas fumigar la casa ni desinfectarlo todo.

Basta con:

  • Lavar ropa de cama y gorros a 60 °C.
  • Objetos que no puedan lavarse, guardarlos en bolsa cerrada 48 horas.

Nada más.

¿Sigues teniendo dudas?

¿Debe faltar al colegio? ¿Son peligrosos? ¿Qué tratamientos funcionan de verdad? ¿Cuándo conviene consultar?

En la app La Tribu encontrarás respuestas claras, prácticas y basadas en evidencia científica a estas y a muchas otras preguntas frecuentes sobre piojos y liendres.

Y recuerda algo importante: los piojos no son graves. No son peligrosos. Son molestos, incómodos y requieren paciencia. Nada más.

Y si esta semana te toca sentarte con la lendrera durante una hora, respirar hondo y revisar mechón a mechón… recuerda que esto también pasará. Como los mocos, las noches sin dormir, las rabietas y tantas otras etapas de la crianza.

Dra. Lucía Galán Bertrand | Pediatra y Escritora

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