• Vitamina D en la dieta: existen muy pocas fuentes naturales de vitamina D en la dieta y estos solo aportan una pequeña cantidad de la vitamina D que necesitamos. Entre ellos tenemos a estos tres grupos de alimentos:– El pescado azul, rey indiscutible de la vitamina D: dorada, atún, bonito, sardinas, caballa, bonito, salmón, arenques, salmonetes, pez espada o palometa.– Yema de huevo– Leche de vaca
  • Sin embargo, debemos saber que la fuente más importante de esta vitamina es la radiación solar que al incidir sobre nuestra piel se sintetiza Vitamina D. Se estima que una media de 10-15 minutos de exposición solar al día en cara, cuello y brazos es suficiente para sintetizar toda la vitamina D que necesitamos en un día.

Hasta el momento todos estábamos tranquilos porque la inmensa mayoría de los niños garantizan esos diez minutillos de sol al día. Ahora bien, los niños llevan más de dos semanas en casa y es casi inevitable la pregunta que todos nos habéis hecho llegar estos días: ¿Y ahora qué? ¿Les suplementamos con Vitamina D?

Hasta el momento la Asociación Española de Pediatría no se ha pronunciado en cuanto a suplementar a toda la población, es decir, si tu hijo tiene más de 12 meses y no tiene ninguna enfermedad carencial no hace falta suplementar.

¿Quién sí debe tomar vitamina D3?

Todos los bebés menores de 12 meses alimentados con lactancia materna, o con leche de fórmula que no tomen al menos un litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D, que ya os adelanto que es raro encontrar un bebé menor de un año que tome más de un litro de leche al día.

Y esta recomendación no ha cambiado; sigue siendo la misma desde hace años

Por lo tanto ¿qué os puedo recomendar yo como pediatra y madre de dos niños que también llevan dos semanas sin salir de casa?

  • En cuanto salga el sol, ponles una camiseta con la que se les exponga un poco los brazos, abre la ventana o sal al balcón los afortunados que lo tengan y a tomar el sol diez minutos. Lástima que los aplausos no sean a las 12 de la mañana en lugar de las 8 de la tarde, así mataríamos dos pájaros de un tiro.
  • Ofréceles tres o cuatro veces a la semana pescado azul. Intenta que siempre haya huevos en la nevera y que se tomen su buen vaso de leche al desayuno, a la merienda o a la cena.

¡Ojo! Pescado, pescado, niños y mercurio.

Los niños pueden comer todo tipo de pescados excepto estos de los que os hablo a continuación. 

Según las últimas recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) los niños menores de 10 años, así como las mujeres embarazadas o aquellas que están dando pecho, no deben tomar:

  • Emperador (pez espada)
  • Atún rojo
  • Lucio
  • Tiburón (cazón, marrajo, pintarroja y tintorera)

Niños entre los 10 y los 14 años el consumo recomendado no debe superar los 120 gramos al mes.

Así que mientras no nos digan lo contrario, no hace falta suplementar. Esperemos que el tiempo nos de una tregua y podamos arañar esos diez minutos de sol que necesitamos todos.