Escribo estas líneas con el corazón lleno de gratitud.
La revista Forbes España me ha incluido un año más entre las 50 top divulgadoras sanitarias de España, y os confieso que todavía me cuesta encontrar las palabras exactas para explicar lo que siento. Porque sí, recibir un reconocimiento así emociona, impresiona y abruma un poquito. Pero, sobre todo, me hace mirar hacia atrás y recordar todo el camino recorrido.
Cuando abrí este blog hace ya doce años, jamás imaginé todo lo que vendría después. No imaginé que aquella necesidad de contar, de explicar, de traducir la ciencia a un lenguaje sencillo y de acompañar a las familias desde la consulta y desde la pantalla, acabaría convirtiéndose en una comunidad tan grande, tan viva y tan bonita.
Detrás de este reconocimiento no hay solo una foto, un titular o una cifra. Hay muchos años de trabajo constante. Años de estudiar, leer, actualizarme, dudar, preguntar, aprender, revisar la evidencia y volver a empezar cada vez que la ciencia avanza, que afortunadamente lo hace cada día.
Hay muchas noches escribiendo, muchas horas preparando contenidos, muchas consultas escuchando a familias agotadas, preocupadas, llenas de dudas, intentando hacerlo lo mejor posible.
Porque divulgar salud no es simplemente “subir contenido”.
Divulgar salud, cuando se hace con rigor y con conciencia, implica una enorme responsabilidad. Cada palabra importa. Cada frase puede tranquilizar, orientar y acompañar, pero también puede confundir si no se dice con cuidado. Por eso siempre he intentado que este espacio, mis libros, mis cursos y cada una de mis publicaciones tengan una misma raíz: la evidencia científica, el respeto y la humanidad.
Y también quiero contar la parte que no siempre se ve. Divulgar cansa, expone e implica recibir críticas, convivir con el ruido, con los bulos, con la desinformación y con esa sensación, tantas veces, de no llegar a todo. Hay días en los que pesa. Hay días en los que una se pregunta si merece la pena seguir al pie del cañón.
Pero entonces aparecéis vosotros.
Aparece una madre que me escribe porque por fin ha entendido qué le pasa a su hijo. Un padre que se siente menos solo. Una adolescente que se reconoce en un texto. Una familia que llega a consulta con menos miedo. Una abuela que comparte un artículo para ayudar. Una comunidad que sigue creyendo que se puede hablar de salud desde el rigor científico sin perder la ternura.
Y ahí es cuando todo vuelve a tener sentido.
Este reconocimiento de Forbes España me emociona profundamente, pero también me recuerda que nada de esto tendría sentido sin vosotros. Sin quienes estáis al otro lado desde hace tantos años. Sin quienes leéis, compartís, confiáis, preguntáis y también me enseñáis cada día con vuestras historias.
Gracias por permitirme acompañaros en algo tan importante como la salud y la crianza de vuestros hijos.
Gracias por creer que la divulgación puede ser rigurosa, sensible y honesta. Gracias por formar parte de esta tribu que hemos construido juntos, paso a paso, con ciencia, con corazón y con mucho respeto.
Hoy me siento feliz. Me siento agradecida. Y, más que nunca, me siento comprometida a seguir.
Seguiremos divulgando, aprendiendo, defendiendo la salud de la infancia y la adolescencia con la responsabilidad que merece.
Con ciencia, con corazón y con rigor.
Gracias, de verdad.
Dra. Lucía Galán Bertrand | Pediatra y Escritora




















